Música para trabajar

Este es un tema aun polémico sobre el que podemos encontrar defensores y detractores. No es lo mismo la visión del jefe que la del trabajador, e, incluso entre diferentes empresas se siguen criterios distintos. ¿Es profesional escuchar música mientras trabajas?. En este artículo vamos a ver si es interesante o no, y como afecta, bajo el punto de vista de la productividad y eficiencia, escuchar música para trabajar.

Música para trabajar, visión general.

Sin duda, la música es una de las mayores formas de expresión creativa del ser humano. El hombre es musical y la música forma parte inseparable de nuestra vida. Pero, ¿Nos puede la música ayudar a ser más creativos y/o productivos? ¿Nos ayuda la música para trabajar concentrados y motivados? ¿Y como afectaría esto al trabajo?

En muchos espacios de trabajo la música forma parte del entorno. Es más, nadie duda ya a estas alturas de su utilidad para manejar a las masas de gente, como en tiendas y restaurantes, donde ya hemos visto en otros artículos (Música para publicidad y Música para adelgazar) estudios que avalan y justifican sobradamente su utilización y estilos más acordes y coherentes a cada situación.

Música para trabajar

Foto de Thomas Hawk bajo licencia CC.

En tiendas y restaurantes, la mayoría de las veces, la motivación para poner música es el comportamiento del cliente y, en estos casos, suele importar poco el comportamiento de los empleados y trabajadores. Es obvio que las empresas buscan ganar dinero, y si este depende del comportamiento de la clientela, la elección es clara. El inconveniente de esto es que, en determinados comercios, la música se selecciona para generar cierto nivel de ansiedad entre los que la escuchan y además, se reproduce a un buen volumen. Ya podemos imaginar que para un trabajador que tenga que soportar esto durante 8 horas diarias no va a ser muy bueno.

Visto esto, vamos a centrarnos en los ambientes de oficina, que son los más adecuados para el análisis de este artículo.

, como nos influencia.

La respuesta a esta cuestión es bastante lógica, con música algunas tareas son más sencillas y otras se nos hacen más difíciles. Esta respuesta es de esperar si tenemos en cuenta el funcionamiento del cerebro. A pesar de los rumores y creencias populares sobre el cerebro del hombre y de la mujer, nuestro cerebro no está diseñado para trabajar en modo multitarea. Para hacer bien las cosas se requiere atención, y solo se puede prestar atención a una cosa a la vez.

El cerebro del hombre y de la mujer trabajan de forma diferente. Siempre se ha dicho que la mujer es capaz de realizar varios trabajos a la vez y el hombre es monotarea. Realmente, lo que un supuesto cerebro multitarea haría es ir asignado fracciones de tiempo a distintos trabajos, pero nunca hacer dos trabajos a la vez, en el mismo instante de tiempo.

Bueno, lejos de la parte cómica de este tipo de comentarios, deberíamos tener en cuenta el proceso evolutivo que nos ha llevado a lo que somos hoy en día. En este proceso, el hombre y la mujer han jugado papeles distintos durante millones de años y, por tanto, sus cerebros se han adaptado y trabajan de diferente forma. Esto no es ni mejor ni peor, es lo que nos ha permitido sobrevivir como especie hasta nuestros días, así que, si la selección natural nos ha permitido llegar hasta aquí, malo no ha de ser ;).

Llegados a este punto es fácil ver que, según el tipo de trabajo que se vaya a desarrollar, la música nos beneficia o no. La música es particularmente útil en aquellos trabajos en los que las tareas están perfectamente definidas y son, por naturaleza, repetitivas, como podemos ver en el siguiente estudio.

En este punto, la música contribuye a generar un estado mental positivo y dinámico que ayuda a la ejecución de las tareas y evita la monotonía y el aburrimiento, generando una sensación de felicidad. Para esto no sirve cualquier música, las que cumplen su cometido son aquellas escritas en tonalidad mayor, sin grandes disonancias y preferiblemente sin letra; música positiva y optimista.

Música para oficina

Foto de Viamar bajo licencia CC.

Sin embargo, en aquellos trabajos en los que se requiere memorización o una elevada capacidad de concentración, la música está desaconsejada o hay que ser precavido con la selección de los temas. Si el cerebro necesita concentración, añadir elementos distractores como una letra o gestionar las emociones que puede generar una canción, no ayudan en absoluto.

Otro de los puntos en los que la música para trabajar sirve de apoyo es en aquellos ambientes ruidosos, o bien en ambientes silenciosos.

En el primer caso, trabajar en condiciones de ruido suele ser contraproducente. Aquí es donde un par de auriculares que permitan aislarse del ruido y escuchar música, ha demostrado que, en un estudio realizado en un entorno de trabajadores de las tecnologías de la información, permite completar las tareas con mayor velocidad, más eficacia y con mayor fluidez de ideas, en comparación con aquellos que no lo hicieron.

 El ruido ambiente también han demostrado ser de utilidad. Ya hemos comentado en otros artículos que nuestro sistema nervioso interpreta el silencio como una señal de alarma, por lo que, contrario a lo que muchas personas creen, es mucho más relajante estar escuchando un ruido agradable de fondo, sonidos de agua, lluvia, etc., que el silencio. Acorde al siguiente estudio, el empleo de sonidos ambientales de la naturaleza ayuda a desarrollar la creatividad. En estos casos, el umbral de volumen es importante, ya que, con facilidad, podemos pasar de un extremo a otro, del confort a la incomodidad, conforme detalla el mismo estudio.

Sin embargo, en el caso de que se requiera una gran capacidad de memorización y atención, como en el caso de un estudiante, diversos estudios han demostrado que, en este caso, el silencio es oro y que las capacidades intelectuales de la persona, se ven seriamente mermadas en condiciones de ruido (incluimos música aquí 😉 ). Esto es trasladable a determinadas situaciones laborales, como la redacción de un estudio o un análisis detallado de alguna situación, datos financieros, etc. En resumen, que las tareas complejas, es mejor desarrollarlas en silencio, como se confirma en este estudio. En estos casos, un ruido ambiente monótono puede ayudar positivamente al enmascarar otros ruidos que pueden perturbar la concentración y no afectar de la misma forma que la música a nuestras capacidades cognitivas.

Por otra parte,  cuando sea conveniente trabajar con música, se ha verificado que los efectos positivos de ésta, desaparecen si la música suena de forma constante, es decir, es importante alternar espacios de música con espacios de silencio para obtener los máximos beneficios, y usar la música para trabajar con un mínimo de sentido común.

Como escoger música para la oficina

Una vez vista la utilidad de la música para trabajar, vamos a ver qué estilos musicales son los más adecuados a la hora de seleccionar música para la oficina.

Música para trabajar concentrado

  • Música clásica. Esto es un comodín válido para casi cualquier situación, como es de esperar. Por música clásica entendemos una amplia variedad de autores y épocas. En concreto, se ha realizado algún estudio al respecto y es la música barroca la que parece ser que tiene un mayor impacto en la productividad, sin menosprecio de otros autores como Mozart, de cuyo efecto (Efecto Mozart) ya hemos hablado.
  • Jazz. Otra gran categoría en la que buscar, sin entrar en excesivas tensiones. Músicos como Miles Davis o Telonius Monk pueden ser adecuados.
  • Fusión.  Otro gran espacio en el que encontramos grandes músicos, como por ejemplo, Simon Philips. Los discos llevan su nombre, pero cuidado con los músicos que le acompañan Andy Timmons a las guitarras, etc. Un gran grupo de músicos. 😉
  • Minimalismo. Volvemos a lo ya comentado, enormes músicos y composiciones, pero hay que hacer una buena selección de temas. Autores como Philip Glass, Win Mertens, Steve Reich, Michael Nyman o la Penguin Cafe Orchestra, son válidos en esta categoría. Eso sí, no todas sus obras son adecuadas. Win Mertens canta en un idioma inventado, con sonidos musicológicos, por lo que, con prudencia, podemos añadir algúno de sus temas con voz.
  • Música de videojuegos. Esto puede sorprender a más de uno, pero la música para videojuegos se crea, en muchos casos, con la intención de ambientar y mantener la atención del oyente sobre la acción. En estos casos, también se pueden emplear estas bandas sonoras como música para trabajar. El CD The Greatest Video Game Music de la Orquesta Filarmónica de Londres, es una adaptación muy interesante a tener en cuenta como música para oficina, y también como un disco para tu discoteca particular.
  • Música Celta. En este estilo tenemos las dos vertientes, por un lado encontramos temas con un marcado carácter melancólico y por otro encontramos temas muy alegres y optimistas. El abanico de autores es muy amplio, incluso en músicos con muy poco reconocimiento internacional, a los que dedicaremos algún articulo futuro. En España tenemos un gran ejemplo de grupo celta con Luar Na Lubre. También es adecuado algún tema de Mike Oldfield, con marcadas raíces célticas y más adaptado al gran público.

Listas de reproducción de Música Paralela.

Lista 1. Dos horas de música para la oficina, valida para realizar tareas repetitivas, creativas o que no requieren de una gran concentración o memorización. Reproducir de forma aleatoria y alternar con espacios de silencio.

En breve actualizaremos el artículo con otras listas de reproducción de música de oficina, para tareas que requieren concentración y memorización. 😉

Esperamos que con este artículo tengáis claro los beneficios de la música para trabajar y que tipos de música y autores son los más adecuados a cada situación. Y, por favor, cuando lleguen las navidades, no torturéis a los empleados con 8 horas de villancicos. 😉