Musica para gatos

Siempre se ha dicho que la música amansa a las fieras, pero, ¿Qué hay de cierto en esta frase? Si bien existen estudios y referencias diversas sobre como reaccionan varios animales a nuestra música, en febrero de 2015 se publicó un estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison en la revista Applied Animal Behaviour Science que se centra en los , así que, con este estudio como referencia vamos a ver qué es eso de .

 

Musica para gatos

 

La música que escuchamos está desarrollada y adaptada a nuestro sistema auditivo y a cómo nuestro cerebro interpreta los sonidos. Los animales no escuchan de la misma forma en la que lo hacen las personas. Estos suelen trabajar en otro rango de frecuencias, en muchos casos incluso alcanzando frecuencias muy superiores a las de la audición humana.

Algún estudio realizado con ratas y música de , concluyó en que las ratas estaban ignorando las frecuencias por debajo de los 4000Hz, es decir, que prácticamente la mayor parte de la música estaba pasando desapercibida para estos animales.

Vamos a detenernos un momento en este punto para ver mejor lo que sucede. El oído humano es capaz de escuchar frecuencias entre 20Hz y 20 Khz, en el mejor de los casos. La audición a lo largo de este espectro de frecuencias no es uniforme, de hecho las más bajas y las más altas no las escucha una parte importante de la población. Más o menos, podemos decir que la audición se centra en el rango de 64HZ a unos 4KHz. El oído humano es particularmente sensible a ese rango y la voz humana está dentro de esos valores, aunque es muy rica en armónicos que alcanzan frecuencias superiores. Si, como en el ejemplo anterior, las ratas están ignorando esta parte del espectro auditivo, es evidente que se están perdiendo mucha información.

Para ver lo que está sucediendo nada mejor que un ejemplo. Un sonido vale más que mil palabras, así que partiendo de una obra de Mozart vamos a generar un fichero con la obra original y otro con la misma obra filtrada cortando todas las frecuencias por debajo de los 4KHz.

Aquí tenemos la reproducción original, conservando todas las frecuencias:

 

Aquí la reproducción sin frecuencias inferiores a 4KHz. El resultado lo hemos resaltado +10dB. Hay que decir que partimos de un fichero mp3 de calidad media. Con uno sin perdida y de alta calidad el resultado sería algo mejor, pero ya nos podemos hacer una idea de lo que sucede. 😉

 

Volviendo al tema del artículo, se han desarrollado algunos estudios para ver el comportamiento de diferentes animales al escuchar música y, según el psicólogo Charles Snowdon, de la universidad de Wisconsin Madison, parece ser que tan solo los perros, los elefantes y los chimpancés responden positivamente a nuestra música. Para el resto de animales pasa desapercibida.

Sin embargo, eso no significa que a los animales no les guste la música, todo lo contrario. Estos investigadores han desarrollado una teoría denominada teoría de la música especifica para especies (theory of species-specific music), en la que se crea la hipótesis de que para que una música sea efectiva en otras especies, debe de estar realizada acorde al rango de frecuencia y con tiempos similares a los que usan esas especies para comunicarse.

En cuanto a los gatos, se ha visto que su maullido se sitúa aproximadamente una octava por encima de nuestro rango vocal. Para desarrollar una música para gatos, se han buscado patrones rítmicos que formen parte de su entorno comunicativo, el ronroneo, la lactancia de un cachorro, etc.

Con estos parámetros, se han compuesto una serie de temas y se ha realizado un estudio con 47 gatos. El resultado es que se ve claramente como estos animales reaccionan positivamente a esta música. Curiosamente, son los animales más jóvenes y los mas viejos, los que reaccionan mejor. Los animales de edad media respondían en peor medida durante el estudio. La comparación se ha realizado de forma que cada animal escuche dos temas clásicos y dos temas compuestos para gatos, y analizando su comportamiento ante cada audición.

Independientemente de la utilidad que estos estudios pueden tener dentro del campo de la psicología, también existen campos de aplicación inmediata en los animales. Por ejemplo, para calmar la ansiedad.

Muchos animales sufren de ansiedad por separación de sus dueños, como ante un viaje, o un día fuera de casa. Hacer que escuchen música que les resulte relajante puede ayudarles de forma positiva a sobrellevar mejor estos momentos angustiosos.

Como comentario adicional, se han estudiado los efectos de los patrones rítmicos en las personas. Esto es un factor determinante en la música, y, por medio de un electroencefalograma se puede medir perfectamente y sin lugar a dudas la respuesta de nuestro cerebro ante determinados estímulos rítmicos. Sería interesante y algo muy fácil de hacer, realizar un estudio de este tipo con los animales para así determinar con precisión como está respondiendo su cerebro a estos estímulos auditivos.

 

Música para gatos, audición.

Después de la explicación, nada mejor que algunos ejemplos musicales para entender mejor de lo que estamos hablando o para deleite de nuestras mascotas. 😉

Esto son tres muestras de sonido desde la página oficial. Si estás interesado, los audios están a la venta en la web.

spooks ditty

 

cozmo air

 

rustys ballad

 

Aquí podéis escuchar un tema compuesto para gatos, aunque no es de los autores originales.

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